Esta frase, que se le atribuye a Vincent Van Gogh, en VidaPlenaSer nos gusta que puedas aplicarla a esos momentos en los que intentas realizar algún cambio, iniciar tu proceso de transformación, comer mejor, hacer ejercicio físico, dormir un poco antes o desarrollar hábitos saludables, pero una voz interna te dice que no puedes, que no vale la pena o que es demasiado difícil.
Al principio puede aparecer esa resistencia. No la interpretes como una señal para detenerte: es natural que ocurra mientras vas construyendo, con tus acciones del día a día, nuevas rutas neuronales, más resistentes que las anteriores; precisamente aquellas que buscas cambiar para poder transformar tu vida.
Por ejemplo, puede aparecer resistencia acompañada de una justificación «lógica»:
• al momento de iniciar o de retomar tu proceso de nutrición;
• al momento de cambiar tu ambiente de luz nocturno;
• al decidir acostarte más temprano;
• al realizar ayunos;
• al exponerte al sol de manera responsable;
• al deshacerte de las comidas que no acompañan tu proceso;
• al hacer pausas breves para recargar tu energía, en vez de recurrir a energizantes ultraprocesados;
• al momento de hacer las compras de alimentación;
• al momento de hacer ejercicio;
• al momento de guardar silencio y apartarte durante un momento de enojo;
• al momento de caminar, elegir las escaleras y no solo el ascensor.
Es algo que puede tomar semanas, meses o incluso años. Sé amable contigo y recuerda siempre el factor paciencia. Los cambios usualmente no son fáciles, pero sí son posibles. Y a medida que accionas, que «pintas más fuerte y acallas esa voz…», esa resistencia que probablemente aparezca irá perdiendo fuerza, mientras tú ejerces cada vez más poder sobre ti mismo y sobre tus objetivos.
También ten en cuenta que esto no va únicamente de fuerza de voluntad. Esta siempre es una buena compañera, pero a veces no alcanza. Por eso, vas a contar con estrategias y herramientas que te ayudarán a avanzar de manera progresiva hacia tus objetivos.
Si sientes el llamado a comprender mejor tu organismo y aprender a cuidarlo con criterio, estamos aquí para acompañarte. Para que puedas construir, poco a poco, una forma de vivir que favorezca tu bienestar, tu capacidad de redescubrirte, cumplir sueños que quizá hoy tu estado de salud te dificulta alcanzar y, sobre todo, vivir plenamente.
Experimenta lo satisfactorio y empoderador que es cuidar tu salud sin tener que esperar a perderla.