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VidaPlenaSerPor Tatiana Londoño
¿Comer saludable requiere demasiado tiempo?

Nutrición

¿Comer saludable requiere demasiado tiempo?

NutriciónTatiana Londoño3 min de lectura

¿Y si el mayor obstáculo para alimentarte mejor no fuera la falta de tiempo, sino la forma en que hemos aprendido a vivir? Descubre cómo pequeños cambios en tu organización y en tus hábitos pueden ayudarte a cuidar tu salud sin complicar tu día a día.

Otra de las frases que escucho con frecuencia es:

"Me encantaría alimentarme mejor, pero no tengo tiempo."

Y es comprensible.

Durante años hemos diseñado una forma de vivir en la que la prisa parece ser sinónimo de productividad, y en donde normalizamos comer rápido, trabajar durante largas jornadas, mantenernos ocupados incluso de noche y dejar el cuidado de nuestra salud para "cuando haya tiempo".

Es cierto que algunas personas parecen tolerar mejor que otras el ritmo acelerado de la vida moderna. Cada organismo responde de manera distinta. En parte, esto puede relacionarse con diferencias individuales en la genética, la personalidad, la historia de vida, el estado de salud y otros factores bioquímicos.

Sin embargo, cultivar la salud también implica cuestionar esas costumbres y atrevernos a cambiar aquellas prácticas que, aunque hoy parezcan normales, no favorecen nuestra biología ni nuestro bienestar.

Aprender a alimentarnos con calma, hacer pausas y dar espacio a aquello que nutre nuestro cuerpo no es perder el tiempo; es invertirlo en aquello que sostiene nuestra capacidad de vivir plenamente.

Tres ideas para reflexionar

1. Comer saludable puede ser descomplicado

Con frecuencia asociamos una buena alimentación con recetas muy elaboradas, ingredientes difíciles de conseguir o largas horas de preparación.

Sin embargo, muchas comidas saludables son también de las más sencillas: unos huevos con aguacate, kéfir con fruta y frutos secos, un pescado acompañado de vegetales, un pollo al horno con aceitunas, cordero al horno con zapallo o calabaza, una ensalada con semillas crocantes, un plato de legumbres —según tu tolerancia digestiva y respuesta metabólica— con un chorrito de aceite de oliva extra virgen, una porción de carne con papas salteadas o espárragos, una sopa de mariscos o un caldo de vegetales.

Estas son solo algunas ideas para demostrar que una alimentación nutritiva para el día a día no tiene que ser complicada para ser saludable.

Lo importante no es la complejidad del plato.

Es la calidad de los alimentos que lo componen.

2. Organizar un poco puede ahorrarte mucho tiempo

Dedicar uno o dos momentos de la semana para hacer las compras, pedir vegetales frescos a domicilio, lavar frutas y verduras con anticipación o cocinar una preparación para dos días (no más que eso, ya que la comida, después de ser preparada, se va degradando y deja de aportar los mismos nutrientes) puede facilitar enormemente las decisiones del día a día. O simplemente preparar, en el momento, platos como los mencionados anteriormente.

Muchas veces no necesitamos más tiempo.

Necesitamos un poco más de organización.

3. La salud también se construye con decisiones simples

No todas las comidas tienen que ser perfectas.

Hay días en los que cocinar quizá resulte imposible, y está bien.

Lo importante es que, la mayor parte del tiempo, elijas alimentos que nutran tu organismo.

La constancia suele tener un impacto mucho mayor que la búsqueda de la perfección.

Un cambio sencillo para hoy

Piensa en una comida de esta semana que puedas simplificar.

Quizá cocinar una porción extra para el día siguiente —preparar algunos tubérculos, quinoa o arroz, por ejemplo, y dejarlos en la nevera para consumirlos al día siguiente no solo puede facilitar los tiempos, sino también favorecer una respuesta glucémica más estable — o dejar las frutas y verduras lavadas y listas para consumir el mismo día que haces las compras.

Pequeñas acciones como estas pueden facilitar la integración de una alimentación saludable en tu vida y en la de tu familia.

Cierre

La falta de tiempo es una realidad para muchas personas.

Pero alimentarse mejor no siempre exige más horas cuando aprendemos a preparar alimentos ricos en nutrientes de manera sencilla.

Muchas veces solo requiere un poco de planificación y la decisión de cuidar de uno mismo incluso en medio de una vida ocupada.

La salud no consiste en hacer cada vez más cosas difíciles. Consiste en recuperar, aunque sea poco a poco, aquellas prácticas sencillas que respetan nuestra biología.

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